lunes, 11 de diciembre de 2017

Las Virtudes de un Gobernante por Eduardo Romo Publicado en Revista Elite

LAS VIRTUDES DE UN GOBERNANTE


Por:    Eduardo Romo Rosero


Al inicio de un nuevo mandato en Gobernaciones, Alcaldías, Asambleas, Concejos Municipales, Institutos, Secretarias, vale la pena recordar algunos principios, normas y enseñanzas heredadas de los maestros de las  Escuelas Filosóficas de Grecia como Platon, Aristoteles, Socrates, y de la Iglesia Social Católica y Romana, para que nuestros gobernantes hagan el esfuerzo de moderar y aplicar estas virtudes en aras a la convivencia pacifica, porque al fin y al cabo la POLITICA es la búsqueda de la felicidad y el bienestar de los ciudadanos.

Un gobernante debe como el Rey Salomón pedir a Dios SABIDURIA porque de ella nacen las Virtudes Morales o Cardinales que a su vez son la base o fundamento de las demás virtudes como son:

PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA Y TEMPLANZA.

PRUDENCIA. Para decir y hacer lo correcto; para meditar bien las palabras que va a expresar, sin ofender la dignidad y el honor de los demás. Sin sátiras, reproches, altanería y agresividad; recuerda el viejo dicho “No es lo que me dices, sino como me los dices”.

JUSTICIA. Es la virtud que nos enseña a dar a cada uno lo que se merece y no negar a nadie aquello a lo cual tiene derecho.

FORTALEZA. Es aquella virtud que nos enseña a luchar con valor contra las dificultades que se nos presentan para el cumplimiento de nuestros deberes, además dice el texto del Catecismo del Padre Astete que ésta es “La virtud por la cual sufrimos con paciencia nuestras penas, sin renegar ni desanimarnos.

TEMPLANZA. Es la virtud por medio de la cual se asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. En otras palabras MODERADOS en todo, en la diversión, en la comida, en la bebida, en el descanso.

De estas cuatro virtudes fundamentales podríamos deducir una cantidad casi ilimitada de requisitos, normas y prácticas que nos llevan a la perfección. Pero como seres humanos llenos de imperfecciones y errores, tenemos la obligación de hacer todos los esfuerzos para moderar nuestra conducta, y reprimir  éstos instintos que nos devoran.

Pero el pretexto que buscamos para justificarnos es: “Así soy yo, esa es mi naturaleza, soy malgeniado y no puedo cambiar”.

Entonces se diría sino puede cambiar y no puede controlar sus instintos, no se meta a POLITICO; y busque otro oficio.

Un gobernante debe tener además entre otros los siguientes atributos:

PACIENCIA. Para escuchar las necesidades de su pueblo sus quejas, sus penas y dolores.


EQUILIBRIO Y CONTROL DE SI MISMO. Para soportar todas las tempestades que se le vienen encima. Decía un buen amigo que la política es como navegar en medio de un mar lleno de tiburones.

POSITIVISMO. Para transmitir su mensaje que debe ser lleno de esperanza, fe y optimismo.

CONOCIMIENTO. De la problemática de su pueblo, de la idiosincrasia de su comunidad y de las necesidades de cada región.

TENACIDAD.  Es decir perseverante y tenaz en los propósitos, aquello que se propone y ofrece en un programa de Gobierno debe cumplirlo a carta cabal, no se olvide que su palabra y su prestigio están en juego.

MANSOS. Esta es la segunda de las Bienaventuranzas: “Dichosos los MANSOS” que son los que se esfuerzan por dominar su ira y su malgenio y tratan a los demás con amabilidad, humildad y buena educación, el Gobernante debe ser siempre amigable, afectuoso, sonriente y siempre debe tener tiempo para todos.
P.D. No confundir manso con menso.

HUMILDAD. Virtud para reconocer las fallas y defectos propios, aceptando con humildad las críticas y los consejos. No dejarse llevar por la soberbia, el orgullo y la vanidad, que son propias de los torpes y tontos.
P.D. Empleado Público que se respete y lleva mas de sus seis meses en el puesto, se cree dueño y empieza a tratar a las personas como dictador.

RESPONSABILIDAD Y HONESTIDAD. La verdad y la honestidad le dan fuerza a la palabra. Se hace acreedor al respeto, proyecta buena imagen y gana el cariño y la admiración de todos.
P.D. No es cierto que el requisito para ser político sea ser corrupto, eso es falso.

PREVISIVO. Un hombre de gobierno, debe anticiparse a los acontecimientos, debe ver lo que va a suceder antes de que suceda y con habilidad y decisión se anticipa a cerrarle el paso al mal; debe ver más allá del común de las otras personas, en otras palabras “Debe preveer lo imprevisible”.
P.D. Si puede conseguir UNA BOLA DE CRISTAL sería fantástico, pues así puede ver lo que viene más adelante.

TOLERANTE. Para soportar tantas impertinencias, tantas solicitudes, quejas y a veces tantas mentiras y calumnias.

SEDUCCION. Debe poseer una gran capacidad de seducción, para seducir y convencer a su pueblo de que sus ideas son las mejores y sus buenos propósitos son reales.

MISERICORDIOSO. Un gobernante debe comprender las debilidades y miserias de los demás. Debe tener compasión de los males del prójimo y procurar remediarlos del mejor modo posible.

SENTIDO COMUN. Debe tener un agudo sentido común, que es la facultad propia del ser humano que permite juzgar e interpretar una cosa por medio de la razón, lógico, atinado, obvio, evidente.
P.D. Los ingleses dicen que es de los sentidos el menos común.

PATRIOTA. Que tiene amor por su pueblo por encima de todo; con AUTENTICA VOCACION DE SERVICIO, persona que ama a su patria y procura su bien.

CAPACIDAD DE DELEGAR. Pero primero debe tener capacidad para escoger a los hombres con quienes va a gobernar porque de ello depende el éxito de sus gestión, aquí cito textualmente al Filosofo Persa Baidaba en Calila y Dimna, “El soberano debe conocer bien a los hombres que piensa llevar a su servicio, saber que bienes poseen, cuál es la medida de su juicio y que defectos tienen. Una vez informado, procederá a designar a cada cual en el cargo que le corresponda, por la confianza que le inspire, por las aptitudes y energías, que lo hacen digno y adecuado para esa posición. Algunos defectos de que pueda adolecer un hombre no impiden que sea capaz de desempeñar con éxito sus funciones. Pero debe cuidarse de llevar a una posición a un hombre por capaz que sea, cuando no le inspira confianza y cuyos DAÑOS TEME. Debe por otra parte, vigilar siempre a sus colaboradores, para que asimismo pueda premiar a los que obren bien y castigar a los malos. Y si así no procede, los buenos se desalentaran, los MALOS SE TORNARAN INSOLENTES, y la corrupción acabará invadiendo la administración”.

HONRADEZ. Probada como el crisol; no puede distraer su atención su objetivo de gobierno por buscar Lucro personal.
No debe comprometer su gobierno al soborno, su prestigio y credibilidad no puede estar sometido al vaivén del provecho económico o de los negocios oscuros. Todos sus actos deben ser transparentes.

ORATORIA. El gobernante debe ser buen orador, voz nítida, fuerte y transparente. Acompañara su discurso con expresión corporal, movimiento de brazos y manos. Su rostro irradiará FE, ESPERANZA, ALEGRIA Y FUERZA en su palabra y su mensaje para imponer Autoridad; un perfecto uso del lenguaje y conocimiento del tema que está tratando.

En fin no se debe olvidar que:

Un gobernante ha sido elegido para servir y debe ser conciente que su mandato es solo por cuatro años, no para toda la vida, y Dios les ha regalado un cuarto de hora para trabajar por su pueblo y no para beneficio personal.